A la vanguardia de la educación
August 17, 2009 by
Filed under Investigaciones
La calidad de la educación es tema de debate mundial. En diferentes puntos del globo, desde diferentes perspectivas, se abordan las mismas preguntas: ¿qué características tienen los sistemas educativos más exitosos?, ¿es posible duplicarlas?. La firma de consultoría estadounidense McKinsey se dio a la tarea de responder algunas de éstas interrogantes. Utilizó como referencia resultados de las pruebas internacionales de desempeño académico PISA para determinar en qué convergen las políticas educativas de las 10 naciones con las mejores puntuaciones. A saber, Finlandia, Canadá y Japón.
El estudio se publicó en el 2007 bajo el título: “Cómo los mejores sistemas educativos llegaron al tope”. Los investigadores del McKinsey obtuvieron que tres características esenciales para alcanzar la excelencia son: capacidad para reclutar a gente talentosa al magisterio, capacitarlos como los mejores instructores y asegurar que a través de ellos el sistema proporcione la mejor instrucción a los alumnos.
Mientras en los países con mejor desempeño se practican éstas estrategias, en otras naciones, incluyendo Estados Unidos y Puerto Rico, las facultades de Pedagogía mantienen, en promedio, índices de ingreso muy bajos. (2.5 y 2.75 en la UPR).
Nelson Colón, director de Fundación Comunitaria, una organización puertorriqueña que mantiene una cruzada por una educación pública de calidad, sostiene que la formación docente es una de las áreas de trabajo más importantes para cualquier sistema educativo. Plantea que el Gobierno debe definir una política pública que en lugar de “tapar rotos” establezca metas a largo plazo.
Colón entiende que aquí como Chile, Uruguay y otras naciones de América Latina, debe solicitar ingreso a la lista de países que toman la prueba PISA a fin de obtener un panorama de dónde se encuentra nuestro sistema en comparación a otros en el mundo. José Armando Martínez, director ejecutivo de Sapientis, otra de las entidades que trabaja para apoyar la excelencia en las escuelas, sostiene que, en principio, Puerto Rico tiene que elaborar un proyecto de país que coloque la educación como prioridad.
“Hay que definir hacia dónde queremos que lleguen nuestros estudiantes y que esa meta no sea negociable. También tienen que establecerse altas expectativas de desempeño para los alumnos y todas las personas que trabajan en sistema”, apunta Martínez, quien opina que los maestros tienen que comenzar a ser vistos, no como un problema, sino como parte crucial de la solución de los problemas de la educación. No menos importante, observa, es la voluntad de enmarcar los esfuerzos en eliminar la inequidad que existe en el acceso a la educación de calidad de acuerdo a la clase social.
Una característica que sobresaliente de los sistemas exitosos es precisamente que sus escuelas son mayoritariamente públicas. La educación de excelencia es al mismo tiempo un servicio para la población y un recurso de desarrollo para contar con el mejor capital humano. Los entrevistados coinciden en señalar que aunque la condición física de las escuelas es sin duda importante, no representa el mayor reto.
“Hay países, como Uruguay, donde la estructura física de las escuelas es débil y sin embargo logran muy buena calidad educativa”, señala Colón. Martínez menciona que en una visita de Sapientis a Singapur, reconocido por los avances en el renglón educativo, observó escuelas sencillas. “No ví salones tipo Disney ni muy ‘high tech’. Vi escuelas limpias, comunidades trabajadoras y mucho sentido de orgullo por la escuela”, precisa el director de Sapientis. En cuanto a las tecnologías de información y comunicación, el informe McKinsey no las identifica directamente como un factor para alto desempeño. Sin embargo, muchos de los sistemas educativos mencionados en el informe han conseguido una integración efectiva y vanguardista de las mismas a sus currículos. Además, se mencionan los conocimientos básicos que todo maestro debe dominar y mantener al día.
El caso Finlandia
La calidad del sistema educativo finlandés de hoy no admite discusión, pero no siempre fue así. La entrada de este país nórdico a la lista de los mejores es la consecuencia de una bien pensada reforma en los años 70, cuyo fin fue lograr una educación gratuita y de excelencia como una de las prioridades del país.
Los cambios en la política pública educativa tardaron unos 20 años en dar resultados. Nada se hizo a la ligera, pero la gestión fue consistente. Incluyó la creación de una junta nacional formada por investigadores en diferentes áreas de la educación, cuyas recomendaciones son la base de cualquier decisión o cambio en el sistema.
La inversión en educación se catapultó, los municipios pasaron a ser principales responsables de la calidad de sus escuelas y la preparación de los docentes se convirtió en una de las más rigurosas a nivel internacional.
En Finlandia, es necesario estar entre el 10% de los mejores alumnos para solicitar entrada a las facultades de Pedagogía. Ello garantiza el nivel de excelencia de los futuros maestros y ha revestido de prestigio la profesión, incluso a pesar de los salarios, que no son “ni muy bajos ni muy altos”.
Una vez llega al salón de clases, el educador es libre de elegir las estrategias educativas que mejor se adaptan a la comunidad escolar e incluso los libros que utilizarán sus estudiantes.
Como en la mayoría de los sistemas educativos más exitosos del mundo, en Finlandia la educación formal comienza entrados los siete años. Los niños más pequeños aprenden a través de estrategias basadas en el juego.
¿Qué es PISA?
Las pruebas son una iniciativa de la OECD (Organization for Economic Co-Operation and Development) para ofrecer a los países la oportunidad de obtener información y puntos de comparación del desempeño en sus escuelas. Sesenta países toman las pruebas cada tres años.
Otras prácticas efectivas
• Los informes de PISA señalan que hay muy poca relación entre el desempeño de los estudiantes y su contexto familiar. Esto se atribuye a que las escuelas logran compensar las desventajas de los alumnos en la escuela.
• En los sistemas exitosos el reclutamiento de maestros es riguroso. En Corea del Sur se recluta a docentes que están en el 5% de los mejores graduados. En Hong Kong, están entre el 30% de los mejores.
• Las facultades de Pedagogía limitan el cupo a la demanda real e invierten más en su formación.
• Los docentes reciben apoyo, motivación y formación constante, colaboran entre sí y cuentan con tiempo libre para desarrollar sus cursos y estrategias educativas.
• Los estudiantes con problemas de aprendizaje reciben refuerzo y ayuda adicional. En Finlandia, el 30% de los alumnos reciben tutorías.
• Todos los sistemas que demuestran progreso establecen estándares curriculares claros y altas expectativas de desempeño de sus estudiantes y personal docente.
• La fiscalización constructiva es constante, con el propósito de reforzar prácticas eficientes y mejorar las deficientes.

